LAS DOS TIERNAS MUJERES QUE SE BESAN / Salomón Borrasca




Y fue anoche
que en el bar doña Amparo,
debajo de el farol de luz rojiza
tus labios sedientos se libaron
el almíbar que expulsa mi vagina.


Y fue anoche
en el turbio zaguancito
de la antigua casona del cerezo
que dejaste caer tu cabellera
en mi clítoris hambriento de tus dedos

Y fue anoche
en medio de la lluvia
que azotaba la casa de tres puertas
que viví en mis carnes el poema
de dos tiernas mujeres que se besan

SALOMÓN BORRASCA