El cielo es oscuro cuando no hay estrellas
las tardes son largas sino sale el sol,
esta fría noche de amor en Venecia
es para decirte para siempre adiós.
Hagamos un brindis por los viejos tiempos,
juntemos los labios en oscuridad
y mientras la brisa juega con el viento
júrame que siempre me vas a extrañar.
Al cruzar la puerta guárdame en el alma,
guárdame en el fondo de tu intimidad.
Por favor no llores que en Venecia hay calma,
te juro que nunca te voy a olvidar.
Salomón Borrasca
